sábado, 26 de abril de 2014


Juan Carlos Céspedes Acosta (Siddartha)



















Poeta  y   escritor  de  Cartagena  de  Indias, Colombia.  Abogado  de  profesión.
Periodista freelance. Presidente de la Corporación Cultural Cartagena de Indias.
Director  de  la  Revista  La UrraKa Internacional.  Miembro del  PEN  Colombia.
Coordinador del Taller Literario La Urraka.  Creador del Festival de Poesía Erótica de Cartagena de Indias. Ex presidente del Parlamento Nacional de Escritores de Colombia.

E-mail del autor: siddarthapoeta@gmail.com

Mano-noche Mano-luna

Mano noche
Lenis Valiente
ciudad que no te pertenece
has visto fronteras que se cierran
a tus pies

Mano luna
Lenis Valiente
has visto cómo evitan el saludo
efecto de klan en sus caras
ley maldita escrita en la piel para los ojos
y son buenos hijos, buenos padres
y pésimos semejantes
pero saben heredar el odio y
destruir los pocos puentes
que aún nos quedan

No puedes entrar a sus casas
Lenis Valiente
tú eres el lado sombreado de la calle
y ellos son todavía látigo sobre la espalda

Sabes que podríamos ir a cualquier parte
pero hay una segregación en el aire
los has escuchado hablando de la dermis
la doblez de las palabras
sus clubes de blancos, sus escuelas de leche

Lenis Valiente, de aquí no podemos pasar
es de noche, somos la noche
sobre nosotros gravita una luna
y llevamos la oscuridad
bien apretada en los dientes

No expliques
no pidas
solo camina
hemos descubierto por dónde
se rompe la luna.


El primer estravagario

A Pablo Neruda

A la casa del poeta la vigilan las ametralladoras
vidrios rotos, gavetas reventadas
libros quemados  testimonian el
despojo

¿Qué buscaban?
¿Nombres para fusilar?
¿listas y claves para encarcelar?
¿fotografías para torturar?

Si todo estaba en su poesía
la que creían con el fuego destruir

Las tropas vigilaban al poeta 

al poeta cansado en su ataúd
al peligro de sus ojos cerrados
al ejército de sus manos cruzadas
a la arenga de su boca clausurada

Ahí va el funeral del estravagario
en medio del acero enemigo
el mejor honor para un valiente

¡Cómo tiemblan los cobardes
cuando la poesía los enfrenta!


Memoria

Escribe, poeta, que llegan los invasores
con sus manos de hierro no dejarán
                                   piedra
                                   ni memoria

Escribe en las cosas más inverosímiles
deja claves
                                   en el aire
                                   en el agua

donde no puedan borrar
ni escupir tu rostro

Escribe que vienen los bárbaros
                        tumbarán las puertas
                        quemarán los libros
                        asesinarán familias

pero tu nombre estará cifrado
en las cosas que pisan

Cuando duerman los esbirros
la palabra te rescatará de las ruinas
                        y volverás en otras pupilas
                        de nuevo a la vida

Escribe, poeta, escribe, escribe, escribe…


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